
Es una patología que se caracteriza por presentar alteraciones en la comunicación, socialización y movimientos repetitivos sin función o estereotipias.
Las causas son múltiples; muchas enfermedades genéticas lo pueden generar, así como afecciones por problemas de formación o desarrollo cerebral. Otras causas frecuentes son lesiones adquiridas debido a:

Los estudios neurofisiológicos como potenciales relacionados a eventos y análisis de coherencia han mostrado ser muy útiles para la detección de las regiones afectadas y para deducir el tipo de neurona deficiente.

Un grupo de autistas muestra en el análisis de coherencia alteraciones neurofisiológicas iguales -o muy semejantes- a lo que se observa en pacientes esquizofrénicos adultos jóvenes; esta alteración aparece en forma generalizada y se interpreta como un déficit de neuronas gabaérgicas en la corteza cerebral.
Lo anterior permite entender mejor lo que acontece en el cerebro del autista y planear más adecuadamente el tratamiento que facilite su recuperación funcional.
